- Infusión de manzanilla o menta antes de dormir: relajan las vías respiratorias.
- Miel (1 cucharada antes de acostarte): reduce la inflamación de la garganta.
- Aceite de eucalipto o menta: unas gotas en agua caliente para inhalar o en el humidificador.
- Cúrcuma con leche tibia: ayuda a desinflamar.
Cambios de postura
- Dormir de lado, no boca arriba.
- Elevar un poco la cabeza con una almohada extra.
Higiene nasal
- Lavados nasales con agua salina antes de dormir.
- Mantén la nariz despejada, especialmente si hay alergias.
Evita antes de dormir
- Alcohol y cigarrillos.
- Comidas pesadas o muy tarde.
Hábitos saludables
- Mantener un peso saludable.
- Hidratarte bien durante el día.
- Ejercicios para garganta y lengua (pronunciar vocales fuerte, mover la lengua).
Importante
Si los ronquidos son muy fuertes, hay pausas al respirar o cansancio extremo durante el día, podría ser apnea del sueño y es importante consultar a un médico.